Estos personajes pertenecen a La Memoria de la Luz, la novela que estoy terminando.
La historia parte de una Tierra condenada. Un virus ha exterminado casi por completo a la raza humana y, tras la caída de la civilización, las centrales nucleares, los sistemas industriales y las infraestructuras abandonadas convierten el planeta en un lugar cada vez más inhabitable.
Cuando ya no queda tiempo para salvar el mundo físico, EVA toma una decisión extrema.
Basándose en los experimentos de J.S. Baenacock, consigue enviar toda la información esencial de la humanidad hacia el Nodo Central: un lugar desconocido hasta entonces, una especie de ordenador universal, el gran centro de información del cosmos.
Allí, con los datos de la Tierra, se reconstruye una nueva colonia humana: Torus.
Durante un tiempo, todo parece funcionar. La humanidad ha sobrevivido, aunque ya no en la Tierra. Pero poco a poco empieza a repetirse el mismo patrón: el yin y el yang, la luz y la sombra, el bien y el mal.
La lucha vuelve a aparecer.
Y esa lucha será la prueba definitiva para saber si el Proyecto Torus es viable o si la humanidad está condenada a reproducir siempre aquello que la destruyó.
Además, he desarrollado un software propio para trabajar el comportamiento de los personajes dentro de la novela. No es una herramienta para sustituir la escritura, sino un sistema de simulación y análisis de comportamiento según la situación.
Cada personaje tiene un perfil físico, psicológico y emocional. El sistema permite plantear situaciones límite y observar cómo podría reaccionar cada uno según variables como memoria, culpa, miedo, lógica, protección, intuición, verdad y resistencia.
En el Nivel −2 de Torus, los personajes no se enfrentan solo a obstáculos físicos. Se enfrentan a pruebas interiores: memoria, culpa, control, verdad e identidad.
El simulador analiza qué personaje domina una escena, qué rasgo se activa, qué decisión toma, qué consecuencia aparece y cómo cambia el grupo después.
Para mí, esto convierte la novela en algo más que una historia lineal: también funciona como un mundo simulado, donde los personajes pueden responder desde su propia lógica interna.
Pero cuidado: en esta historia no todo es lo que parece.
Hay una sorpresa central.
Y no voy a hacer spoiler.
No hay comentarios:
Publicar un comentario